¿Las tarifas y el ajuste fiscal aguantan el invierno sin romper el tejido social?
Che, la verdad que con este frío y el tarifazo en la boleta de gas a más de uno le agarró un sofocón que nada tiene que ver con la temperatura. Miren, yo entiendo perfectamente que había que ordenar el descalabro monumental que nos dejó el kirchnerismo, y banco totalmente la necesidad de equilibrar las cuentas públicas y terminar con los subsidios a la bartola que pagábamos todos con emisión e inflación. Pero a veces siento que se les va la mano con la anestesia y no miden el impacto real en la clase media que labura todos los días y paga sus impuestos religiosamente. No podemos hacernos los solos y negar que hay un sector importante de la sociedad que se está quedando sin resto. Una cosa es ser fiscalmente responsable y defender la república con instituciones sólidas, y otra muy distinta es festejar la motosierra como si fuera un partido de fútbol mientras a la gente común no le alcanza la guita para calefaccionarse. Las formas importan, y la empatía con el que se esfuerza no debería perderse jamás en este país. ¿Hasta qué punto creen que se puede estirar la cuerda con el ajuste tarifario sin que se caiga todo el esquema económico por falta de consenso social?