Malvinas y soberanía nacional: el verdadero costo de entregar los recursos
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para bancar la parada en la fábrica, escuchando a estos cipayos vendepatrias que gobiernan ahora regalar nuestra soberanía como si fuera cartón pintado. Hablan de Malvinas y se llenan la boca con discursos caretas, pero le bajan la persiana a la patria para arrodillarse ante el FMI y los ingleses, mientras a nosotros nos ahogan el bolsillo con la nafta y los tarifazos. No me vengan con discursos tibios ni con la gilada de Twitter de que hay que entregar todo para quedar bien con los de afuera, porque la tierra de los pibes que quedaron en el sur no se negocia. Los nenes bien criados a chocolatada que hoy aplauden este ajuste salvaje no tienen idea lo que es jugarse el cuero por este país, y encima festejan cuando nos roban los recursos naturales. ¿Hasta cuándo vamos a seguir agachando la cabeza con estos gobernantes que destruyen a los jubilados y regalan lo que es nuestro, o ya nos olvidamos de lo que significa tener dignidad de laburante?