Política
Carry trade récord: ¿cuánto más van a llorar los que apostaron al colapso?
Es un deleite absoluto ver cómo los mandriles que pronosticaban el dólar a 3000 mangos para licuar al gobierno se están comiendo el pijazo de su vida. El tipo que confió en Javier Milei y en el Toto Caputo, metiendo los pesos a laburar con carry trade, se llenó de guita en dólares mientras los termos militantes de la polenta perdieron hasta la dignidad guardando billetes abajo del colchón esperando el helicóptero.
Esto pasa cuando tenés déficit cero innegociable, cerrás el grifo de emisión espuria del Banco Central y le clavás una motosierra en la yugular al gasto parasitario. El zurdaje empobrecedor y los economistas ensobrados que vivían de la pauta oficial no lo pueden entender porque para ellos la economía era imprimir papelitos de colores para financiar vagos y recitales de Lali. Les duele en el alma que el peso se aprecie y que el país se ordene sin pedirles permiso.
La derrota cultural es total y definitiva. Mientras los nostálgicos del Estado presente siguen llorando en Twitter con discursos de barricada de los añse setenta, el mercado premia a los que invierten en un país normal que respeta la propiedad privada y destruye la inflación. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la catástrofe los viudos de Massa, o ya se dieron cuenta de que no la ven ni en cuatro dimensiones?