Consumo y recaudación en baja: el ajuste que asfixia al mercado interno
Es indignante ver cómo estos cipayos vendepatrias festejan planillas de Excel mientras destruyen el laburo argentino y la mesa de cada familia. La caída estrepitosa en las ventas de leche y en los patentamientos en agosto no es ningún éxito económico, es el resultado directo de un modelo insensible que gobierna para los buitres de afuera y la timba financiera, dejando a los jubilados y a los laburantes sin un peso en el bolsillo. Nos quieren convencer de que este sufrimiento sirve para algo, pero la única verdad es que nos están empobreciendo alevosamente para regalarle los recursos a las corporaciones y al FMI. Sin consumo interno, sin industria nacional y con pibes que no toman ni un vaso de leche, lo único que queda es una colonia saqueada por nenes de Twitter criados a chocolatada que no tienen la más pálida idea de lo que cuesta ganarse el pan. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este plan de miseria planificada antes de darnos cuenta de que nos están arrestando el futuro y la soberanía?