¿Puede la industria automotriz competir con un tipo de cambio estable?
Estaba leyendo las declaraciones de Daniel Herrero sobre lo caro que sale fabricar autos hoy en día con este esquema cambiario y salarial, y la verdad es que nos marca un debate profundo sobre el modelo económico que necesitamos. Desde Juntos por el Cambio siempre sostuvimos que hay que ordenar las cuentas fiscales y bajar la inflación, pero a nadie se le escapa que la carga tributaria distorsiva y las regulaciones laborales vetustas ahogan cualquier intento de competitividad genuina. El problema central no es que el dólar esté quieto o que se intenten recomponer los ingresos frente a la suba de precios, sino que arrastramos una estructura productiva diseñada para proteger amigos del poder a costa del consumidor. Abrirse al mundo y normalizar la macroeconomía duele, exige barajar y dar de nuevo, y las terminales automotrices van a tener que aggiornarse en vez de seguir llorando por aranceles protectivos eternos que pagamos todos los argentinos en el precio de cada vehículo. ¿Ustedes creen que el sector industrial argentino puede sobrevivir sin el colchón de las protecciones estatales y las devaluaciones artificiales, o prefieren seguir bancando fábricas ineficientes con la plata de los contribuyentes?