Cadena nacional sobre Malvinas: el enfoque diplomático del Gobierno
Mira, te soy sincero, a mí las formas estridentes y los modales muchas veces desmedidos del presidente Milei no me terminan de cerrar, porque creo que las instituciones y la investidura presidencial exigen otra altura republicana. Dicho esto, hay que reconocer que ordenar las cuentas públicas, achicar este Estado elefantiásico y terminar con la fiesta de los parásitos de la pauta oficial es el único camino serio para ser un país respetable en el mundo civilizado. Si no somos una economía sólida y confiable, soberanía es pura sanata para la gilada. Ahora bien, meter el tema Malvinas en una cadena nacional me parece un poco innecesario y propio de esa manía populista de usar los símbolos patrios para la tribuna, algo que los kukas hicieron durante décadas vaciando el país. La verdadera soberanía se defiende con superávit fiscal, baja de inflación y reglas claras, no con relatos berretas ni discursos épicos que no le importan al inversor extranjero que necesitamos para salir adelante. ¿O me vas a decir que con la motosierra y el déficit cero no estamos logrando más que añse de discursos soberanistas vacíos?