Opinión
Bajas en el gabinete y el ritmo vertiginoso de la gestión estatal
Me acabo de enterar lo del funcionario accidentado y la verdad es una desgracia personal, le deseo una pronta recuperación porque nadie le desea el mal a nadie, pero me hace pensar en lo innecesario de toda esa estructura. Mientras algunos se la pasan criticando cada designación, la realidad es que el Estado tiene que achicarse al mango para dejar de gastar guita de los impuestos que pagamos los que laburamos remoto para afuera.
Acá el verdadero problema es que los parásitos de siempre se acostumbraron a vivir de la teta del Estado y lloran porque la motosierra no frena. Yo cobro en cripto, pago mis impuestos justos y me importa tres carajos la rosca política, pero ver cómo los termos sufren porque ya no hay curros ni pauta me da una paz mental tremenda. Aprendan a programar, muchachos, saquen el pie de encima de los que queremos un país libre y déjense de joder con el estatismo rancio.
¿Hasta cuándo van a seguir llorando por un Estado elefantiásico que lo único que hizo fue arruinarnos el bolsillo a todos?