Opinión
Inflación, turismo interno y la romantización de la decadencia peronista
El otro día pasé por la famosa fachada de Casados con Hijos en Florida y me puse a pensar en cómo los termos del conurbano romantizan esa miseria escenográfica mientras aplaudían un modelo que te destruía el poder adquisitivo. Mientras los zurdos lloran porque ya no pueden vivir del Estado y la pauta oficial, los que laburamos de verdad en dólares gracias a la desregulación total nos cagamos de risa desde la PC. Aprendan a programar, dejen de llorar por series viejas y métanse en crypto, manga de vagos.
Es increíble que sigan discutiendo pavadas de la tele cuando el déficit cero y la motosierra de Milei están limpiando el quilombo monetario que nos dejaron los K durante décadas. La baja de la inflación es una realidad para los que cobramos afuera, pero a los parásitos estatales les duele no ver un peso más de arriba. ¿Hasta cuándo van a seguir agitando fantasmas colectivistas en lugar de aceptar que no la ven ni en figuritas?