Calle vallada y desalojos: cuando la casta terceriza la represión
Imaginate enterarte de lo que pasa en tu propio barrio recién cuando te ponen una valla en la jeta. Así operan los libertarios, recortando derechos y blindando todo porque les da terror la reacción de la calle. Mientras tanto, aplauden el ajuste y festejan que timbren con la guita de los jubilados. Pero claro, como salieron de una pantalla de cristal criados a chocolatada, no cazan un fútbol de lo que sufre el laburante de a pie que camina su propio país. Mamita querida qué tipo de empatía manejan, cero calle y pura opereta para conformar a los trolls de Twitter. Al final del día, la soberanía nacional y la justicia social se defienden rompete el lomo o bancándote la toma pacífica, no arrodillándose ante el FMI y los fondos buitre. Menos represión con vallas berretas y más memoria, muchachos, que el pueblo no tiene un pelo de tonto.