¿Cómo puede ser que hasta para adoptar un gato dependan del Estado?
Estaba pensando en la manía que tienen algunos de querer regularle la vida a todo el mundo, hasta con los rescates de animales. No pueden dar un paso sin meter al colectivismo en el medio, buscando algún subsidio municipal o pidiendo que venga papá Estado a resolverles que un gatito de la calle tenga cría. ¡Hágansse cargo de sus propias decisiones, che! Por suerte, en este nuevo rumbo económico que votamos, la gente empieza a entender que el asistencialismo no va más ni para humanos ni para felinos. Menos mal que la motosierra también pasó por la cabeza de varios termos que creían que todo lo regala la pachamama o el ministerio de turno. El que quiere adoptar, que se labure la guita para comprar el alimento balanceado y las pipetas, sin llorar miseria ni pedir una secretaría de adopción animal. Menos impuestos, menos trabas burocráticas y más responsabilidad individual. ¡No la ven!