¿Por qué ningún zurdo habla del remero que ganó sin un peso del Estado?
Mirá vos la realidad, ¿no? Mientras los parásitos de la pauta y los vagos del Estado lloran porque se les corta el curro y la platita de los ministerios de juguete, hay argentinos de bien que laburan posta y dejan la bandera en lo más alto a puro esfuerzo propio. El deportista Paulo Rosa se consagró campeón internacional rompiéndose el lomo en el Club de Regatas Rosario, sin depender de ningún subsidio berreta ni de la teta del Estado. Claro, a los zurdos empobrecedores y colectivistas les duele ver que se puede triunfar con mérito y sin robarle un centavo al contribuyente. Están acostumbrados a vivir de arriba, a bancar militancia con impuestos confiscatorios y a fundir hasta una verdulería. Todavía no la ven, siguen llorando la motosierra y el déficit cero mientras el país sana. Disfruten la derrota cultural, kukas. Se les acabó la fiesta de los privilegios y el aguantadero estatal. Ahora el esfuerzo vale, la inflación baja y el que las hace las paga. ¡Viva la libertad, carajo!