¿Las jubilaciones y los salarios aguantan este modelo de hambre?
Me levanto a las cinco y media todas las mañanas para tomar el bondi y hacerme diez horas en la fábrica, mientras estos pibes de Twitter criados a chocolatada aplauden un ajuste que nos está matando a todos. A mí nadie me regala nada, pero veo a los jubilados revolviendo tachos y se me revuelve el estómago con esta manga de cipayos vendepatrias que gobiernan para los buitres de afuera y la timba financiera de unos pocos. Se llenan la boca hablando de libertad cuando lo único que hacen es destruir la industria nacional, la universidad pública y los derechos que nos costó décadas conseguir a los laburantes. Nos asfixian con las tarifas, nos pisan el salario y después te tiran chistes berretas porque no quieren ver la realidad de la calle. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que destruyan el país para aplaudir a los ricos?