Déficit cero y motosierra: el orden fiscal como única salida posible
Hay que decirlo sin vueltas, por más que a algunos les cueste digerir la realidad y sigan viviendo en una nube de fotocopias y relatos gastados. La gestión económica actual está demostrando que con orden, equilibrio fiscal y sacándole el pie de la cabeza al que labura, las cuentas cierran y la inflación empieza a ceder. No hay recetas mágicas, es simplemente dejar de gastar lo que no se tiene y terminar con los curros de los vivos de siempre que vivieron a costillas del Estado. Obviamente, desde nuestro espacio republicano siempre vamos a marcar diferencias con las formas y ciertos modales que a veces se manejan, porque las instituciones y las formas importan tanto como el fondo. Pero muchachos, no podemos hacernos los distraídos: enfrente tuvimos y tenemos a una runfla de cínicos que nos dejaron el país fundido, con la pobreza por las nubes y el Banco Central que daba lástima. ¿Hasta cuándo van a seguir agitando el fantasma del ajuste mientras defienden el aguantadero estatal? La batalla cultural contra el populismo no se gana tibieza mediante, y eso es algo que este gobierno entendió perfecto a pesar de los tironeos legislativos. Ya es hora de madurar como sociedad y apostar de verdad a una economía seria, integrada al mundo y sin privilegios para la casta. ¿Les sigue doliendo ver que sin emisión y sin choreo la macroeconomía empieza a acomodarse de una vez por todas?