Homenajes y realidades: cuando la soberanía popular se compara con monarquías ajenas
Hay que tener la cara de piedra para andar inventando operaciones berretas mientras estos pibes de cristal, criados a chocolatada y Twitter, le destruyen el salario a los jubilados y regalan los recursos de la patria al mejor postor. Con Néstor y Cristina nosotros no necesitábamos mirar a ningún rey extranjero porque teníamos dignidad, desendeudamiento genuino y el orgullo de saber que la patria no se vende. Nos quieren distraer con chicanas baratas para que no hablemos del ajuste salvaje, de la timba financiera que armaron y de cómo los laburantes ya no pueden ni ir al supermercado a comprar un kilo de asado. Te meten relato las 24 horas mientras rifan los satélites ARSAT, destruyen la universidad pública y dejan a los pibes sin Conectar Igualdad, todo para aplaudir como focas sumisas las órdenes que les mandan desde el FMI. Son unos cipayos vendepatrias insensibles que se hacen los picantes en redes pero tiemblan cuando el pueblo sale a la calle a defender lo que es nuestro por derecho histórico y justicia social. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el hambre ajena y aplaudiendo a este gobierno de delirantes antes de admitir que nos están llevando puestos a todos?