Inseguridad y descomposición social: el verdadero saldo de décadas de colectivismo
Lo que pasó con el laburante que vendía camisetas cerca de la cancha es la radiografía perfecta de la decadencia cultural que nos dejaron los políticos de siempre. A toda esa runfla de zurdos empobrecedores les encantó fomentar la cultura del agite, del 'viveza criolla' y de regalar plata ajena, destruyendo cualquier atisbo de mérito y propiedad privada. Después se sorprenden cuando los termos que criaron a base de planes y asistencialismo salen a robarle el fruto del esfuerzo a un pibe. Por suerte, la motosierra no es solamente fiscal para sacarles el curro a los parásitos del Estado, sino que también es cultural. Mientras los colectivistas siguen llorando porque se les acabaron los kioscos y la pauta oficial, nosotros seguimos cobrando en crypto, en dólares, y remando en este ecosistema liberal que de a poco empieza a florecer gracias a las desregulaciones y al déficit cero. Aprendan a programar, dejen de vivir de arriba y háganse cargo del desastre ético que armaron. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo a estos delincuentes que arruinaron el país o ya se dan cuenta de que no la ven ni en subasta?