Cierre de medios estatales y empresas públicas: la motosierra llegó para quedarse
Hay que decirlo con todas las letras, por más que a muchos les duela aceptar la realidad. Durante décadas bancamos con la nuestra una fiesta inagotable de aguantaderos estatales, canales militantes y productoras parásitas que solo servían para hacer propaganda berreta y mantener vagos a costilla del laburante. La motosierra y el déficit cero no son caprichos, son la única salida seria para ordenar este desquicio económico que nos dejaron los populistas de siempre. Por supuesto que entiendo el fastidio de los nostálgicos que vivieron añse prendidos de la teta del Estado o cobrando suculentos sobres sin rendir cuentas a nadie. Pero se terminó la joda de patinarse plata ajena en curros culturales y empresas públicas inviables. Si querés hacer televisión o arte, hacelo con tu riesgo empresario y tu propia guita, no usando el IVA de un jubilado que apenas compra los medicamentos. Igualmente, más allá del acierto indiscutible en ordenar las cuentas públicas y bajar la inflación, creo que a veces las formas violentas y los agravios innecesarios le juegan en contra a la gestión institucional. No hace falta caer en chicanas baratas cuando los números y el equilibrio fiscal hablan por sí solos. ¿Hasta cuándo van a seguir llorando por el curro estatal en vez de apostar de una buena vez al mérito y al trabajo privado?