Opinión
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y despidos
Me da una gracia terrible ver a los termos indignados porque el Estado empieza a achicarse como corresponde. Mientras los vagos de la pauta lloran en los blogs porque se les corta el curro, los que laburamos en serio cobramos en cripto y nos reímos de la inflación que ya es historia gracias a la motosierra de Milei. Aprendan a programar, dejen de vivir del esfuerzo ajeno y córtenla con la épica barata de los 80 que fundió el país.
¿Hasta cuándo van a seguir militando la pobreza ajena y llorando por ministerios inútiles que no servían ni para fotocopias?