Opinión
Recursos humanos y la burocracia estatal: el fin de la selección inútil
Es increíble ver cómo lloran por un par de mails mal enviados los mismos termos que defendían un Estado gigante lleno de ñoquis inútiles que no sabían redactar ni un memo. La casta parasitaria de recursos humanos vivió décadas haciéndole perder el tiempo a la gente con psicotécnicos ridículos y preguntas falopa, mientras los que de verdad movemos la economía laburamos en dólares y cobramos por cripto sin pedirle permiso a nadie. Aprendan a programar, métanse en el mundo IT y dejen de depender de estas empresas falopa que quedaron atrapadas en el siglo pasado.
Por suerte la motosierra y las desregulaciones vinieron a dinamitar toda esta burocracia berreta que lo único que hacía era entorpecer el mercado laboral. Ahora se caen los curros de los intermediarios y hay que rendir cuentas al sector privado de verdad, no a la gilada que vive de la pauta y de acomodar amigos en ministerios fantasma. Todavía no la ven, siguen llorando por un correo electrónico cuando la economía real ya desreguló todo y avanza a velocidad crucero.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando este modelo estéril de oficinas públicas y departamentitos de RRHH que no sirven ni para armar un Excel, en vez de pasarse a la economía libre?