Opinión
Inseguridad en Ciudadela: el rol de los vecinos ante el delito urbano
Mirá, lo que pasó en Ciudadela con el vecino que le metió un tacle a ese chorro es una muestra brutal de cómo la gente se cansó de la desidia y de tener que bancarse la puerta giratoria que nos dejaron décadas de populismo y garantismo berreta. Está claro que la seguridad pública es una responsabilidad indelegable del Estado y que las instituciones tienen que funcionar como corresponde para que uno no tenga que andar haciendo justicia por mano propia en la calle, pero cuando la policía ataba cabos flojos y los jueces liberaban a los malvivientes en dos horas, la sociedad termina reaccionando por supervivencia.
Igualmente, más allá de la calentura lógica de ver estas escenas todos los días, creo que como defensores de la república no podemos romantizar la ausencia del orden institucional. Necesitamos que las fuerzas federales y provinciales actúen con firmeza dentro de la ley, respaldadas por un sistema judicial que meta presos a los delincuentes y los deje adentro por mucho tiempo. No da para seguir viviendo en este Far West donde el laburante se juega la vida por unas botellas de champán mientras los políticos miran para otro lado.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que la única defensa posible sea la reacción vecinal en lugar de un Estado presente que garantice el imperio de la ley y el respeto a la propiedad privada?