Opinión
Dólar futuro y reservas del Banco Central: el nuevo esquema financiero
Hay que reconocer que ordenar el desastre monetario que nos dejaron los muchachos del kirchnerismo no es tarea fácil, y aunque a veces las formas del oficialismo se pasen de rosca y falte un poco más de respeto a las formas republicanas, hay que mirar los números fríos. Pasar de deber hasta los tirantes en contratos de dólar futuro a tener la posición casi limpia es un logro técnico indiscutible que le da solidez al sistema y previsibilidad a los mercados, algo elemental para cualquier economía que quiera insertarse seriamente en el mundo civilizado.
Por supuesto que los termos de siempre van a poner el grito en el cielo porque ya no pueden usar la maquinita para financiar la joda estatal ni rifarse las reservas de todos los laburantes para mantener artificialmente un tipo de cambio mentiroso. La motosierra y el equilibrio fiscal vinieron a poner orden donde había una fiesta clandestina con la guita ajena, y aunque uno prefiera las formas de la vieja escuela institucional, es innegable que bajar la inflación y ordenar el balance del Central era indispensable para salir del pantano populista.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el déficit y la timba cambiaria que nos pulverizaron el poder adquisitivo durante años?