Devaluación y cospeles: el recuerdo de la destrucción monetaria estatal
Me mata cuando veo a algunos poniéndose nostálgicos con el cospel y las moneditas, como si fuera una anécdota tierna y no el monumento absoluto a la decadencia argentina. Tuvimos que inventar chapitas de metal para viajar en bondi porque los gobiernos colectivistas reventaron el signo monetario imprimiendo a cuatro manos. El estatismo te destruye el poder adquisitivo con inflación descontrolada y después te vende como una 'solución ingeniosa' racionarte el transporte con fichas de casino. Décadas enteras nos fumamos esa fiesta espuria donde los políticos de turno financiaban ñoquis, subsidios truchos y pauta con la maquinita, hasta dejar el peso al nivel de papel picado. Por suerte hoy tenemos a Javier Milei metiendo motosierra a fondo, clavando déficit cero y cerrando para siempre la canilla de la emisión espuria que nos empobreció a todos. La baja histórica de la inflación les está cerrando la boca a los kukas y mandriles que decían que era imposible ordenar las cuentas sin reventar el país. Se les terminó el curro de licuarle el sueldo a la gente de bien para mantener parásitos del Estado. Vamos a un país normal con competencia de monedas y equilibrio fiscal, aunque a las viudas del populismo les dé ansiedad no tener a un burócrata regulándoles hasta el cambio chico. ¿De verdad sienten nostalgia por la miseria inflacionaria o es que no la ven ni cuadrada?