Internacional
¿Llegará la inflación a ser un recuerdo para el centenario de Mirtha?
Mirá, la verdad que a esta altura del partido la longevidad de Mirtha Legrand es lo único que nos gana en constancia frente a la decadencia que nos dejaron los kukas. Mientras los termos siguen llorando porque se les acabó la joda de la pauta y los curros estatales, este gobierno, con sus formas a veces cuestionables y ese estilo tan chocante que tiene el presidente, al menos está logrando ordenar las cuentas públicas y bajar el costo de vida. Venimos de décadas donde la maquinita de imprimir billetes era una fiesta para los vagos del Estado y una condena a la miseria para el laburante de bien.
Es cierto que a muchos de nosotros, que venimos remando con una visión republicana y respetuosa de las formas institucionales, nos hacen ruido los modales y las formas mesiánicas que se manejan desde La Libertad Avanza. Pero seamos honestos, muchachos: la alternativa era seguir siendo Venezuela, con los mismos parásitos empobreciéndonos cada día un poco más mientras aplaudían el relato. Acá hay un déficit cero que se sostiene a sangre y fuego, y guste o no, es la única salida real para no terminar fundiendo el país.
Igual, sacando cuentas, capaz que para cuando Mirtha sople las cien velitas ya vamos a tener una economía normal, integrada al mundo y sin cepos ridículos que ahogan a cualquier privado que quiera invertir. ¿O ustedes prefieren volver al modelo berreta del pobrismo justicialista donde lo único que crecía era la inflación y el patrimonio de los funcionarios?