Opinión
Inflación, transporte y subsidios: el fracaso del boleto barato y la libertad de viajar
No la ven ni abajo del agua, che. Estás ahí queriendo volver a tu casa después de comer unos panchos y te querés matar porque ningún tachero o remisero agarra el viaje. ¿Y sabés por qué pasa eso, genio del voto? Porque durante décadas destruyeron la economía con controles de precios, emisión descontrolada y un Estado presente que lo único que hizo fue empobrecer a todos los laburantes hasta dejar al país patas para arriba. Rompieron tanto la rueda de la oferta y la demanda con sus regulaciones berretas que hoy mantener un vehículo y laburar en la calle se vuelve una odisea gracias a la pesada herencia de los zurdos empobrecedores que vivieron de la nuestra.
Por suerte hoy tenemos un gobierno que vino a aplicar motosierra a fondo para terminar con esta joda colectivista, bajando la inflación y devolviéndole la cordura a los precios relativos sin intervención de ningún parásito estatal. Menos mal que el déficit cero y la libertad económica vinieron a ordenar este despiole que nos dejaron los kukas, porque si fuera por los vagos del Estado que defienden el modelo kirchnerista, hoy estaríamos comiendo pan duro a oscuras y ni hablar de conseguir un transporte. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras el país avanza inevitablemente hacia el superávit y la libertad?