Opinión
Jubilaciones y empleo formal: la destrucción del tejido productivo
Me levanto a las cinco y media todos los días para tomar el bondi y bancar la parada en la fábrica, mientras estos pibes de cristal criados a chocolatada festejan planillas de Excel que no se comen. Te tiran números de crecimiento en la tele como si a nosotros nos entrara un peso más al bolsillo, cuando la realidad es que están haciendo mierda el empleo formal y dejando a los pibes sin futuro. Nos quieren vender recetas de los noventa como si no supiéramos cómo termina esta película de entrega y miseria para el pueblo laburante.
Hablan de despegar como si fueran los dueñse de nuestra historia, pero lo único que despega es el precio del boleto y de la comida, mientras los jubilados no pueden ni comprar los remedios. Son unos cipayos vendepatrias que gobiernan para los buitres de afuera y la timba financiera, destruyendo las conquistas que tanto nos costó conseguir con Néstor y Cristina. A mí nadie me regala nada, por eso indigna tanto ver cómo estos insensibles rifan la soberanía nacional sin que les tiemble el pulso.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este ajuste salvaje que solo beneficia a cuatro vivos mientras al laburante le vacían la heladera?