Sociedad
Cierre de empresas estatales ineficientes: el impacto fiscal de las privatizaciones
Mientras los termos del kirchnerismo siguen llorando por un trencito patagónico que subsidiábamos todos los que laburamos en serio, el peluca sigue demostrando que con déficit cero y motosierra la inflación baja de verdad. Es increíble ver a los vagos del Estado indignarse porque ya no pueden bancar sus aguantaderos con la nuestra, mientras uno desde la compu cobra en cripto y se ríe de las regulaciones de los políticos de cuarta. Aprendan a programar, dejen de vivir de la teta del Estado y cómprense una vida en dólares.
La batalla cultural ya la ganamos, por más que los zurdos empobrecedores sigan haciendo circo en las redes sociales porque se les acabó la pauta oficial y los curros con ministerios fantasma. Ahora hay libertad para importar, para exportar y para cobrar tu laburo afuera sin que te cojan con el cepo cambiario y los impuestos confiscatorios de la casta.
¿Hasta cuándo van a seguir agitando fantasmas estatistas cuando la realidad les pasa por encima y el país finalmente arranca gracias al libre mercado?