Rating de La Nación y el relato oficialista: el nerviosismo de los operadores mediáticos
Es increíble ver cómo estos operadores de la burguesía, criados a chocolatada y blindados por la pauta oficial, ahora lloriquean porque los números de la realidad no les cierran por ningún lado. Majul y toda esa runfla de periodistas funcionales al imperialismo yanqui y sionista están acostumbrados a construir sentido común funcional al ajuste salvaje, pero la bronca popular en las calles y en las barriadas se filtra a pesar del blindaje mediático. Es el síntoma más claro de este capitalismo tardío en decadencia, donde la mentira berreta que le venden a los trolls libertarios ya no se la cree nadie, salvo algún cebado desde una compu. Mientras destrozan a los jubilados, vacían la universidad pública y le entregan los recursos estratégicos al FMI, pretenden que el pueblo aplaudase el saqueo a cambio de operaciones berretas en la tele. Pero la clase laburante tiene memoria histórica y sabe perfectamente quiénes son los cipayos vendepatrias que aplauden la motosierra mientras cobran sobresueldos de la rosada. Nos gobierna una manga de insensibles que nos quieren condenar a la miseria planificada para engordar la timba financiera de sus amigos. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este circo mediático mientras le vacían los bolsillos a los laburantes y destruyen el país para congraciarse con las corporaciones?