Política
Base espacial china y política exterior: el impacto en la soberanía nacional
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para comerme dos horas de bondi y llegar a la fábrica, mientras estos pibes de cristal criados a chocolatada en Nordelta te hablan de geopolítica en Twitter. Salen a repetir como loros lo que les bajó la embajada yankee, entregando el orto a cambio de nada, y nos tildan de locos a los que queremos defender un poquito lo nuestro. A estos cipayos vendepatrias les molesta todo lo que huela a soberanía, prefieren arrodillarse ante el FMI y dejar que nos manoteen los recursos como si fuéramos una colonia.
Con Néstor y con Cristina sabíamos bien a quién le importaba el laburante y quiénes venían a vaciar el país para llevarse la guita afuera en la timba financiera. Ahora nos gobiernan unos loquitos insensibles que te destruyen las jubilaciones, te congelan el salario y festejan que la gente no tenga para comer, todo para aplaudir en un streaming. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este ajuste salvaje que solo sirve para que los de arriba se la lleven en pala a costa del sufrimiento del pueblo?
Decime la verdad, hermano, ¿vos realmente pensás que regalando el litio y entregando la patria vamos a salir adelante o te da vergüenza mirar a tus viejos a los ojos sabiendo lo que votaste?