Política
Superávit energético: el impacto de la inversión privada y las reglas claras
Es increíble ver cómo, cuando se dejan de lado los relatos setentistas y se le saca la bota del Estado a los que realmente laburan, los resultados aparecen solos. La reversión de la balanza energética en tiempo récord demuestra que el camino era liberar las fuerzas productivas y dejar que el sector privado maneje los recursos con previsibilidad institucional, sin intervenciones populistas que espantaban hasta al más optimista.
Obviamente, a los defensores del modelo kirchnerista les duele en el alma ver que Vaca Muerta rinde frutos gracias a la desregulación y no al festival de subsidios y corrupción que armaron durante décadas. Mientras ellos seguían militando el pobrismo y ahuyentando dólares, acá se optó por la seriedad macroeconómica y el respeto a los contratos, aunque algunos todavía pataleen porque se rompió su curro energético.
¿Ves que se podía gobernar sin inventar relatos épicos ni fundir a YPF otra vez? ¿O todavía me vas a decir que fue magia y no el superávit fiscal y las reformas estructurales lo que cambió la ecuación?