Opinión
René Lavand y la magia de las cosas bien hechas sin atajos
Estaba pensando en la maestría de René Lavand y cómo su frase icónica, "no se puede hacer más lento", encaja perfecto con lo que nos pasa hoy en el país. Los populistas nos quisieron hacer creer que la economía se arregla a los ponchazos, con magia negra y emisión sin respaldo, fundiendo a los que laburan de verdad.
Por suerte, más allá de los modos prepotentes y a veces innecesarios del Presidente que nos cuestan la moderación institucional que tanto reclamamos, hay un rumbo económico inevitable que se está imponiendo. Se terminó la timba y el relato berreta de los parásitos estatales que vivían de la nuestra.
¿No les parece gracioso que los mismos que aplaudían el engaño serial del kirchnerismo ahora se asusten porque hay que pagar los costos de ordenar el mazo después de tantas décadas de trampa institucional?