Opinión
Modelo económico de Milei: el rechazo internacional que preocupa
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los santos días para tomar el bondi y laburar diez horas en la fábrica, mientras estos nenes bien criados a chocolatada y Twitter nos funden el país con la timba financiera. Después se hacen los vivos hablando de libertad, pero afuera los miran y se les ríen en la cara, al punto que ni Bolsonaro se anima a defender este desastre de ajuste que nos deja a todos en banda.
Es una vergüenza total ver cómo entregan la soberanía y se la pasan chupándole las medias al FMI, dejándonos sin jubilaciones, sin salud y con los salarios hechos pedazos. Allá afuera se dan cuenta de que con el hambre del pueblo no se Juega, y que un modelo serio necesita industria nacional y derechos para los que ponemos el lomo, no cueva para los especuladores de siempre.
Decime la verdad, hermano, ¿hasta cuándo nos vamos a seguir tragando este verso de que fundirnos a todos es el único camino, o vas a seguir defendiendo a estos cipayos vendepatrias que nos gobiernan?