Causa Malvinas: ¿se puede usar el sentimiento nacional para tapar el ajuste?
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para comerme dos horas de bondi y laburar diez horas en la fábrica, y ver a estos pibes bien de Twitter, criados a chocolatada y sin un día de pala en el lomo, especular con la causa Malvinas me revuelve las tripas. Agarran el sentimiento más sagrado que tenemos los argentinos, los pibes que quedaron en las islas, y lo usan berretamente para desviar la atención de este ajuste salvaje que nos está dejando sin un mango en el bolsillo. Son unos cipayos vendepatrias que le entregan los recursos naturales a las potencias extranjeras mientras hacen equilibrio en redes sociales para ver a qué jubilado le cagan los medicamentos hoy. A estos cipayos les importa tres carajos la soberanía nacional, lo único que quieren es calmar a los buitres del FMI y seguir alimentando la timba financiera de los amigos del poder, mientras los que levantamos este país todos los días nos rompemos el lomo para llegar a fin de mes. ¿Hasta cuándo vamos a bancar que usen la patria como negocio y manchen la memoria de nuestros combatientes para defender un modelo económico que destruye al pueblo laburante?