Sociedad
Ajuste en el centro porteño: la realidad de la calle frente al relato oficial
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para comerme una hora y media de bondi hasta la fábrica, y cuando paso por el centro se me parte el alma de ver cómo arruinaron a este país estos cipayos vendepatrias. Los nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy gobiernan aplauden un modelo de timba financiera donde el laburante no llega a comprar ni medio kilo de asado, mientras dejan a los jubilados sin remedios y festejan que la gente revuelva la basura. A mí ningún político me regala nada, pero con Néstor y Cristina al lado del pueblo había otra dignidad, no este delirio insensible donde los únicos que ganan son los vivos de siempre y los fondos buitre. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este ajuste salvaje que destruye la industria nacional mientras aplauden como focas en los canales de televisión?