Sociedad
Consumo cultural y prejuicios: el debate sobre nuestras contradicciones cotidianas
Che, es increíble cómo a veces nos enredamos solos con los prejuicios y terminamos mezclando cualquier cosa. Mirá, yo banco totalmente el libre mercado y la apertura cultural, pero no da para caer en chistes tontos que después nos dejan mal parados ante el mundo. Las instituciones se defienden con altura y respeto republicano, no tirando frases al aire que atrasan décadas y le dan letra a los kirchneristas para seguir victimizándose.
Al final del día, lo que importa es cómo nos plantamos frente a la realidad y dejamos atrás esa manía argentina de encasillar todo según de dónde viene. Si queremos un país serio, integrado al mundo civilizado y con instituciones sólidas, empecemos por elevar un poco la vara del debate en vez de repetir pavadas en las redes. ¿A ustedes les parece que sumamos algo útil discutiendo estas estupideces en lugar de enfocarnos en sacar el país adelante?