Política
Riesgo país y timba financiera: la fiesta de unos pocos mientras el pueblo sufre
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomar el bondi y venir a romperme el lomo diez horas en la fábrica, mientras estos nenes bien criados a chocolatada festejan que sube el Merval y aplauden números de la timba financiera. A nosotros el sueldo no nos alcanza ni para llegar a veinticinco, los jubilados no pueden comprar los remedios y vienen estos cipayos vendepatrias a hablarnos de mercados y de Wall Street como si con eso se pudiera llenar la olla en los barrios del conurbano.
Son unos insensibles bárbaros que destruyen la industria nacional y le entregan la soberanía al FMI sin anestesia. Todo este ajuste salvaje que aplauden los trolls desde la comodidad de una pantalla no hace más que vaciarle los bolsillos al laburante que se gana el mango honradamente todos los días. Acá no hay ninguna recuperación real, es pura bicicleta para los amigos del poder mientras a la gente común la ahogan cada vez más.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de miseria planificada que destruye el trabajo argentino para llenarle los bolsillos a cuatro vivos?