Ajuste en el presupuesto universitario: la bronca de los laburantes
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los santos días para ir a romperme el lomo a la fábrica, y todavía tengo que escuchar a estos pibes que toman chocolatada en Palermo decir que la universidad pública sobra. A mí nadie me regaló nada en la vida, pero sé perfectamente que si a los pibes les sacan el estudio, nos condenan a ser los esclavos de las corporaciones y del FMI para toda la vida. Estos cipayos vendepatrias que gobiernan ahora no pisan el conurbano ni en pedo, viven en una realidad paralela mientras destrozan a los jubilados y le sacan el plato de comida a los laburantes con este ajuste salvaje. Te meten el verso de la casta y de la libertad mientras le liberan las importaciones a los amigos y funden a la industria nacional que tanto costó levantar. Los que nos salvamos las papas todos los días somos nosotros, los que nos bancamos el bondi hasta las manos y los tarifazos que no paran de subir. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que estos improvisados nos tomen el pelo y regalen nuestra soberanía a cambio de aplausos en Twitter?