Opinión
Cierre de reservas naturales: balance entre impacto fiscal y turismo
Mientras los termos lloran porque no pueden pasear gratis por la cordillera gracias a que se ordenaron las cuentas y se terminaron los curros con fondos públicos, yo sigo acá en casa picando código para afuera y cobrando en cripto, mirando cómo el déficit cero nos devuelve la estabilidad macroeconómica. Es increíble ver a los parásitos de siempre indignados porque el Estado ya no subsidia cada capricho comunista mientras los números cierran por todos lados y la inflación baja a los ponchazos gracias a la gloriosa motosierra del peluca. Aprendan a laburar de verdad, muchachos, dejen de especular con la pauta y métanle al inglés y a Python en vez de quejarse de la nieve. ¿O qué se pensaban, que papá Estado les iba a mantener las vacaciones eternamente a costa del esfuerzo del sector privado que realmente produce?