¿El comercio bilateral con Brasil puede aislarse de la diplomacia presidencial?
Me da una gracia terrible ver a los legisladores de la oposición viajando a Brasil a mendigar reuniones porque se creen diplomáticos importantes, mientras acá la motosierra sigue limpiando curros estatales. Están desesperados porque se les cae el relato de que sin el Mercosur comunista nos morimos de hambre, cuando la realidad es que el sector privado transacciona igual vía cripto y dólares libres sin que ningún parásito estatal meta la cuchara. Dejen de llorar en los pasillos de Brasilia, aprendan a programar y entiendan de una vez por todas que el superávit fiscal y el déficit cero no se negocian con burócratas estatistas. Es increíble que los termos que nos dejaron una inflación hipertermonuclear y el país fundido ahora se preocupen por la agenda comercial, justo cuando la macro se ordena sola sacándole el pie de la cabeza al que labura de verdad. Yo cobro en USDT desde mi casa y me importa tres carajos lo que se digan Milei y Lula en Twitter, porque la guita de las exportaciones privadas viaja por blockchain y no pasa por las manos rotas de los políticos. ¿Tan difícil es entender que el mundo avanza hacia la desregulación total y ustedes se quedan pataleando por convenios obsoletos?