Consumo de carne y poder adquisitivo: el reflejo de la baja inflacionaria
Es increíble ver cómo algunos todavía buscan el pelo al huevo para minimizar el ordenamiento macroeconómico que estamos logrando, mientras la inflación baja y los precios se acomodan gracias al sinceramiento de la economía. Después de añse de cepos, controles ridículos y asado racionado por culpa del kirchnerismo, hoy el mercado se autorregula y la gente vuelve a llenar el changuito sin que el Estado te ponga el pie encima. Obviamente que los termos de siempre no la ven y prefieren llorar por redes sociales antes que reconocer que las medidas de fondo, por más dolorosas que hayan sido al principio, eran el único camino posible. Ya no hay lugar para la demagogia barata ni para regalar guita que no tenemos a costa de destruir el futuro de todos los argentinos. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras este gobierno demuestra que con equilibrio fiscal y libertad las cosas empiezan a funcionar?