¿Cambios en el PAMI: es este el fin de la casta y los curros estatales?
Me da gracia cómo los zurdos empobrecedores lloran porque acomodan a gente idónea mientras limpian a los parásitos de la pauta que vivían de la nuestra. El déficit cero no se negocia, papá, y la motosierra tiene que pasar por cada rincón donde un vago del Estado se rascaba a dos manos a costa del laburante que se levanta a las 5 de la mañana. Se les acabó el curro de usar las cajas públicas como agencias de colocación para sus amigos. El León vino a terminar con esta fiesta de chantas, y verlos desesperados porque pierden el kiosquito es hermoso. La batalla cultural ya la ganamos, por más que los termos sigan sin verla y repitan como loros los latiguillos berretas de la izquierda recalcitrante. Acá se baja el gasto, se achica el Estado elefantiásico y se devuelve la libertad, guste a quien le guste. ¿Digan la verdad, kukas, cuánto extrañan robar con las cajas del Estado?