Opinión
Inflación, cepo y supermercadismo: el fin de los precios arreglados
Es increíble ver cómo algunos todavía lloran porque en los súper ya no hay góndolas vacías ni precios cuidados dibujados por algún iluminado de turno que no sabe ni armar un Excel. Con el déficit cero y la motosierra barriendo curros, la economía se acomoda sola, guste a quien le guste. Mientras los termos del modelo anterior siguen viviendo en una realidad paralela y gastando la guita de los contribuyentes en pauta, los que laburamos remoto cobrando afuera en USD o crypto vemos cómo de a poco se termina la joda de la inflación. Aprendan a programar, muchachos, muévanse al ecosistema cripto y dejen de depender del Estado parásito. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso del peso y la pobreza ajena?