Opinión
Negociaciones con el FMI: el viaje de Caputo a Tailandia en la mira
A mí me parece bárbaro que se busque ordenar las cuentas y cumplir con los compromisos internacionales, porque un país serio no defaultea ni vive de prestado eternamente. Sin embargo, me hace un poco de ruido la gestión de la lapicera y esa soberbia innecesaria con la que a veces se manejan ciertos funcionarios, que terminan cayendo en los mismos vicios estéticos de la casta que tanto criticábamos en campaña.
Por otro lado, los kukas se desgarran las vestiduras hablando de soberanía y de la deuda, cuando fueron ellos los que nos dejaron el Banco Central en cero, la maquinita de imprimir billetes a todo lo que da y un déficit fiscal que era una bomba de tiempo. Tienen una caradurez tremenda para criticar cada movimiento económico, como si nos hubieran dejado Suiza en vez de un país fundido y con media población bajo la línea de pobreza.
En fin, la economía necesita previsibilidad y reglas claras, no épica barata de Twitter ni relatos mesiánicos que tapan la realidad de la calle. ¿Viste que al final terminan mendigando los mismos dólares del fondo que tanto criticaban?