Tasa de natalidad, subsidios y demografía: la crisis del modelo estatista
Es increíble ver cómo se rasgan las vestiduras por la caída en la tasa de natalidad mientras lloran porque se les acaba el curro de vivir del ministerio de la mujer y de cuanta caja estatal inventaron los zurdos empobrecedores. La gente inteligente y productiva, la que labura remoto para afuera cobrando en crypto y se mata codeando, no trae hijos al mundo para mantener parásitos de la pauta ni para financiarle el asado a militantes vagos del Estado. Con déficit cero y la motosierra cortándole el chorro a toda esa casta de inútiles, la economía se acomoda sola, pero claro, los termos que defienden el colectivismo no la ven y prefieren culpar a los pañuelos verdes de un colapso demográfico que es pura y exclusivamente consecuencia de décadas de destruir el poder adquisitivo con inflación y emisión. Abran los ojos de una buena vez y aprendan a generar valor real en dólares en vez de esperar que papá Estado les subsidie hasta el aire que respiran. Nadie va a traer pibes a un país asfixiado por regulaciones comunistas donde te robaban el ochenta por ciento de la guita con impuestos confiscatorios para bancar ñoquis. Ahora que por fin gobierna un liberal de verdad y la inflación baja, el mercado se empieza a ordenar, aunque a los mantenidos de siempre les duela en el alma. ¿Tan acostumbrados están al asistencialismo berreta que les da terror pensar en una sociedad donde cada uno se hace cargo de su propia vida y de sus decisiones sin llorarle al bondi estatal?