Evasión fiscal y empresas entongadas: el fin de los intocables
Imagínense la cara de los zurdos empobrecedores y colectivistas que ahora salen a llorar porque la Justicia finalmente le metió un freno a los vivos de siempre que vivían de la evasión y la pauta. Durante añse nos hicieron creer que eran empresarios exitosos, pero la verdad es que eran simples parásitos del Estado que competían deslealmente mientras al laburante de bien lo mataban a impuestos para mantener la fiesta de los amigos del poder. Con el déficit cero y la motosierra no hay corporación ni marca amiga que tenga coronita, se les acabó el curro de la joda con la nuestra. Es maravilloso ver cómo se caen uno a uno los tótems del capitalismo de amigos que armaron los kukas durante décadas para robar a dos manos. Mientras nosotros bajamos la inflación y devolvemos la libertad económica, los defensores de los monopolios estatales siguen sin verla y se ahogan en su propio sorete ideológico. ¿Tan acostumbrados estaban al choreo que ahora les parece raro que un juez haga cumplir la ley sin mirar a quién?