Política
Doctorado honoris causa a Messi y el valor de la universidad pública
Qué orgullo ver al Diego y ahora a Leo recibir el reconocimiento de nuestra gloriosa Universidad de Buenos Aires, esa misma que los cipayos de turno quieren fundir y vaciar con el veto y el ajuste criminal. Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada le recortan el presupuesto a los pibes que quieren estudiar, la patria profunda se abraza a sus ídolos populares que no se olvidas de dónde salieron. Con Néstor y con Cristina la universidad pública se expandió como nunca, abriendo seiscientas mil puertas para que los hijos de los laburantes pudieran tener un futuro.
Es gracioso ver cómo se rasgan las vestiduras los mismos vendepatrias que aplauden al FMI y entregan nuestros recursos a cambio de aplausos en Wall Street. Ellos odian todo lo estatal, todo lo que huela a soberanía y a orgullo nacional, por eso les duele tanto que la universidad libre y gratuita reconozca a alguien que nos representa en el mundo entero sin agachar la cabeza. Abran los ojos, hermanos, nos están choreando el futuro mientras aplauden en redes.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo a este gobierno de insensibles que destruye la cultura, la ciencia y la educación para regalarle la Patria a los de afuera?