Soberanía territorial y la llegada de magnates extranjeros a Buenos Aires
Qué lindo ver que el pueblo argentino todavía tiene dignidad y no se come la curva. Viene Peter Thiel, un multimillonario yanqui financista de la extrema derecha global, a comprarse una mansión en Barrio Parque mientras este gobierno cipayo le entrega el país en bandeja al capital extranjero. Se piensan que por tener dólares pueden venir a caminar por Buenos Aires como si fuera su patio trasero. Por suerte la gente en la calle se lo dejó bien en claro al grito de fuera. En los añse de Néstor y Cristina poníamos satélites como el ARSAT en órbita, nos desendeudábamos del FMI y defendíamos la soberanía nacional con orgullo para que los laburantes coman asado. Hoy, con los nenes de Twitter criados a chocolatada festejando la entrega de los recursos y la timba financiera, nos quieren vender que el progreso es que venga un oligarca de Silicon Valley a especular con la inmobiliaria porteña mientras a los jubilados no les alcanza ni para los remedios. La Patria no se vende, se defiende. Me llena de orgullo ver que todavía hay memoria en este suelo y que a los cipayos vendepatrias los recibimos como se merecen. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el saqueo y aplaudiendo como focas que nos conviertan en una colonia de millonarios yanquis?