Sociedad
Fotomultas y piquetes en Avellaneda: el colapso del sistema prebendario
Es insólito ver cómo lloran por multas millonarias cuando toda la vida vivieron de apretar al que labura y de cortar rutas financiados por la política. Se les acabó el curro de manejar carteles a dedo y extorsionar a los municipios con la complicidad de los intendentes feudales que inventan fotomultas recaudatorias para bancar a sus ñoquis. Mientras tanto, yo sigo cobrando en cripto y exportando código al primer mundo sin que ningún sindicato mafioso me venga a decir por dónde puedo circular.
La motosierra tiene que pasar sin piedad por estas cajas negras municipales que son un aguantadero de vagos. Si una empresa o un sindicato viola las normas, que se bancque la multa como cualquier cristiano, o mejor todavía, desregulen todo y dejen que el mercado ordene el tránsito y la logística sin tanto parásito estatal viviendo de la fotomulta. Pero bueno, los termos que defienden estos piquetes todavía no la ven y siguen aplaudiendo su propia miseria.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando con nuestros impuestos estos bloqueos patoteros de gente que no quiere laburar en serio?