Sociedad
Inflación, déficit cero y la motosierra: el orden macroeconómico que nadie creía posible
La verdad que ver cómo se van acomodando las cuentas públicas con el déficit cero y la baja de la inflación te da una bocanada de aire fresco después de tantas décadas de populismo berreta. Hicieron pelota el país durante añse los K, viviendo de la fiesta ajena, de la pauta oficial y de imprimir billetes como si no pasara nada, dejando a millones de laburantes atados a la pobreza. Por fin hay un rumbo económico serio, cortando curros y achicando este Estado elefantiásico que lo único que hizo fue parasitar al que madruga para ir a laburar.
Obviamente que a más de uno le cuesta digerir este cambio cultural porque se acostumbraron al asistentismo crónico y a vivir de arriba a costilla del contribuyente. Todavía hay mucho termo que no la ve y prefiere defender privilegios corporativos antes que aceptar que sin equilibrio fiscal no hay destino posible para la Argentina. Ya era hora de insertarse en el mundo civilizado con reglas claras y de dejar atrás el modelo bananero de los autodenominados nacional y popular.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras la realidad les pasa por encima y los números cierran por primera vez en décadas?