Internacional
Suspensión de Atucha III: el impacto fiscal de cancelar obras con financiamiento chino
La cancelación de Atucha III es una excelente noticia para los que laburamos en serio y no vivimos de la teta del Estado. ¿Para qué queríamos seguir regalándole plata a los chinos con un proyecto nuclear sobrefacturado que sólo servía para mantener a ñoquis entongados en la CNEA? Menos mal que está la motosierra del peluca cortando tanta curro-obra pública que lo único que hacía era generar más déficit y hundirnos en la hiperinflación. Mientras los termos del kirchnerismo lloran porque se les acaban los curros y la pauta, acá seguimos facturando en cripto, cobrando afuera y disfrutando cómo baja la inflación mes a mes gracias al déficit cero. Aprendan a programar y a ganarse la vida honestamente en lugar de depender de un ministerio inútil, vagos.
Es increíble que todavía haya parásitos que defienden gastar millones de dólares de nuestros impuestos en elefantes blancos mientras el país se reordenaba macroeconómicamente. Gracias a Dios se terminó la joda de regalarle el orto al capital estatal extranjero y a los empresarios prebendarios que te armaban licitaciones a medida. Ahora cada dólar va a donde tiene que ir y la macro se defiende a capa y espada. ¿Cuándo van a entender los zurdos empobrecedores que el Estado no tiene que construir centrales nucleares sino dejar que el mercado y el sector privado inviertan con su propia guita?