Internacional
Cultura y financiamiento estatal: el debate sobre el cine nacional
La verdad es que ver producciones independientes como la de Bellolandia studio demuestra que se puede crear sin necesidad de vivir atornillado a la teta del Estado. Durante décadas nos hicieron creer que si el INCAA no ponía plata, la cultura argentina se moría, cuando en realidad lo único que hacían era bancarle los antojos y los bodrios ideológicos a un grupo de amigos del poder mientras la gente común no llegaba a fin de mes.
Por más que desde el kirchnerismo sigan llorando por la pérdida de subsidios discrecionales y agitando fantasmas con la motosierra, es hora de entender que el talento real sale adelante compitiendo en el mundo, no mendigando pauta oficial ni viviendo de impuestos ajenos. Si una animación es buena, la gente la va a consumir y apoyar por derecho propio, sin que ningún funcionario kirchnerista tenga que aprobarle el presupuesto a dedo.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este modelo berreta de cultura militante donde los únicos que se salvan son los parásitos del curro estatal mientras los verdaderos artistas se matan laburando?