Déficit cero y superávit fiscal: el fin del relato populista
No la ven, posta que no la ven ni con catalejos. Mientras los zurdos empobrecedores y los parásitos de la pauta se desgarran las vestiduras porque se les acabó la joda del Estado presente, el León sigue aplicando la motosierra sin anestesia y dejando el déficit cero más firme que rulo de estatua. ¿Se acuerdan cuando los kukas decían que sin emisión nos moríamos todos? Bueno, acá tienen, la inflación bajando, los números cerrando y la casta llorando por un curro perdido. Es hermoso ver cómo les duele que un gobierno liberal haga exactamente lo que prometió en campaña. Se les terminaron los privilegios, los ministerios de cartón llenos de ñoquis y la fiesta con la guita ajena. Ya no saben qué inventar para defender el modelo colectivista que nos dejó arruinados, pero la realidad les pasa por arriba todos los días. ¿Cuánto tiempo más van a seguir repitiendo el cassette de que el Estado te cuida mientras se robaban hasta el agua de los floreros, manga de termos?